Brutalidad contra Arcos

*Con marros y barretas, abren con violencia la casa del dr. Arcos para desalojarlos. Aterrorizan a la esposa del Médico, Fuerza civil, Secretario del Juzgado, familiares del demandante, cerrajeros, cargadores, todos contra un ama de casa que defendía su propiedad y su patrimonio.

*La compra que hizo el Ingeniero Constantino Huerta Barragán es fraudulenta; quiere ser dueño de las esquinas y de todo Tierra Blanca: Médico Arcos Martínez.

Manuel Regueyra

Reportero de Crónica TB

Minutos después de las 8 de la mañana, Carlos Bello, representante legal del Ingeniero Constantino Huerta Barragán, hijo de la señora Nieves Carvajal cuñada del dueño y Gerente del Hotel Niña Bonita, llegó a la esquina que hacen la calle Independencia y avenida Morelos, acompañado de elementos del Juzgado y de elementos de la Fuerza Civil, para llevar a cabo el desalojo de quienes ocupan la casa que fuera del Médico Juan Alfonso Arcos Herrera.

Carlos Bello llegó acompañado del secretario del Juzgado IV de Primera Instancia, José Carmen Méndez Hernández, del Abogado Miguel Ángel Cortés Mauleón, quien es el abogado del señor Huerta, de dos camionetas de la Fuerza Civil con 10 elementos policiacos, dos camiones de carga y media docena de cargadores de la CTM.

Por más de 15 minutos estuvieron llamando a la puerta de la casa en la que vivió el médico Alfonso Arcos Herrera, papá del también Médico Juan Alfonso, quien fuera un personaje muy querido y estimado por la sociedad Terrablanquense. Director del hospital Ferrocarrilero, Director del Hospital y Centro de Salud, presidente del Club Rotario, entusiasta del deporte blanco, construyó la cancha de Tenis en la colonia Roma, en la que Rafael Osuna Herrera (El Pelón Osuna), y otros afamados tenistas de ese tiempo como Loyo Mayo, venían a Tierra Blanca a torneos que organizaba el Doctor Arcos, quien era todo un personaje en el estado y en círculos deportivos. La época de oro ferrocarrilera.

La casa que hoy desalojan, le perteneció, y a su muerte la heredó su esposa Zoila Arcos, quien finalmente la heredara a su hijo Juan Alfonso Arcos Martínez, quien también siguió la profesión de Médico.

Nadie respondió a los llamados del secretario del Juzgado IV de Primera Instancia, se llamó por la puerta principal de la casa, por el portón de la cochera y por un acceso que tiene la vivienda sobre la avenida Morelos y sólo se escuchaban desde el interior los ladridos de un perro alterado por lo que estaba sucediendo.

Fue entonces que Méndez Hernández, quien también actuaría como Actuario, dio instrucciones para que se trajera un cerrajero y abriera la puerta y poder entrar a la vivienda y llevar a cabo el desalojo, mientras tanto los automovilistas que pasaban por el lugar miraban con sorpresa lo que estaba ocurriendo y se detenían a preguntar.

Llegó el cerrajero y no pudo abrir la puerta, los ladridos del perro no se dejaban de escuchar, mientras que Carlos Bello, el Licenciado Cortés Mauleón y un empleado del Hotel Niña Bonita, propiedad del Ingeniero Huerta Barragán, hablaban por teléfono celular y entraban y salían del hotel.

Al no poder el cerrajero abrir ninguna de las puertas que tiene la casa, se trajo una barreta de uña y con ella se logró abrir el acceso que está sobre la avenida Morelos, aunque el perro les impidió la entrada por temor de que se les fuera encima y los mordiera, se mandó entonces por un lazo para poder controlarlo y tampoco dio resultado porque ninguno de los que pretendían entrar se atrevió a ponerle el lazo en el cuello.

Familiares del Médico Arcos Martínez, que viven sobre la avenida Morelos y pegados a la casa en cuestión, Felipa Báez Romero y sus hijos, de apellidos Arcos Báez, salieron de su vivienda para saber lo que estaba ocurriendo en la casa donde viven sus familiares, siendo ellos los que se llevaron al perro y por fin el secretario del Juzgado IV de Primera Instancia, Carlos Bello y elementos de la Fuerza Civil pudieron entrar a la vivienda.

Sin embargo la casa seguía cerrada, se había entrado al patio, pero no a la casa, Méndez Hernández llamó a la puerta de manera insistente hasta que la esposa del Médico Arcos Martínez, Elvira Chávez López, quien no se veía nada bien, abrió una de las ventanas arguyendo que a ella no le habían comprobado nada y que no se iba a salir, por lo menos en esos momentos no, que había un amparo y que en Juzgado IV de Primera Instancia también lo tienen, que ya les había llegado.

Pasados un par de minutos y ante la resistencia de la esposa del Médico Arcos Martínez, el secretario del Juzgado IV de Primera Instancia dio la orden para que se utilizara la fuerza y así poder entrar a la vivienda, fue entonces que una de las personas rompió los vidrios de la ventana de la puerta y con la barreta de uña volaron la chapa y lograron entrar.

El primero en entrar fue el joven Carlos Bello y atrás le seguían los cargadores, a quien dio órdenes de comenzar a sacar los muebles y vaciar la casa, pues le decía a la dueña que ya era legalmente de Constantino Huerta.

Ya en el interior de la casa, los cargadores de la CTM empezaron a cargar las cosas para subirlas a los camiones de carga que esperaban estacionados frente a la vivienda y empleados del hotel Niña Bonita salían del hotel con unas cajas en las que seguramente pusieron algunas de las pertenencias para que fueran llevadas a otro lugar, mientras tanto la señora Chávez López grababa con su teléfono celular todo lo que estaba ocurriendo al interior de la vivienda y finalmente el desalojo se consumó y las pertenencias del Médico Arcos Martínez y su esposa fueron llevadas a una bodega que está en la calle Lerdo.

Cabe decir, que cuando se estaba llevando a cabo el lanzamiento, llegaron los esposos Victoriano Delfín Ruíz y Gloria Mora Ramos, así como Fernando Mora Ramos y Julieta Castro, también se acercó Carlos Mora Ramos, todos ellos para solidarizarse con la esposa del Médico Juan Alfonso Arcos Martínez, quien bastante sorprendida no daba crédito a lo que estaba pasando.

En entrevista, el Médico Juan Alfonso Arcos Martínez dijo que en primer lugar no traían una orden de desalojo, que es cuestión del secretario del Juzgado IV de Primera Instancia y del señor Constantino Huerta, dueño del Hotel Niña Bonita, que compró la casa de forma fraudulenta, ya que su esposa hace años, la mamá de sus hijos, se la compró a mi mamá y no se notarió.

Y que por equis, zeta o ye, se tuvo un problema con el banco (Bancomer) y el banco la vendió a otro banco (Banorte), y luego él (Ingeniero Huerta Barragán) la compró sin avisarle al dueño a reserva de que pudiera comprarla, luego sacar los edictos, luego sacarla a remate y decir, bueno, vale 800 mil pesos, quién los da, nadie; vamos a un segundo remate para ver quién puede pagar 400 mil peos, nadie; y luego un tercer remate, bueno, quién ofrece más, indicó.

Hicieron la compraventa en Tres Valles y no en Tierra Blanca, y luego, al parecer, también él dice que le vendí la casa en Mérida, Yucatán, y la casa está a nombre de la mamá de mis hijos, Elvira Chávez López, por lo que yo no podía venderlea, y traen una orden en contra mía que ya no tengo nada que ver con la casa, manifestó Arcos Martínez.

Se metieron, forzaron y vioaron las puertas, rompieron cristales, y es allanamiento de morada, daños en propiedad ajena, golpearon sin querer a mi esposa en la espalda con una barreta porque se puso en la puerta, luego sacaron las cosas y las llevaron a una bodega, que ya les dije cual, apuntó.

¿Por qué compra el Ingeniero Huerta Barragán la casa?

Pues no sé, él en alguna ocasión me dijo que la casa salió a la venta, respondió.

¿Por qué sale a la venta la casa?

Porque a lo mejor en ese tiempo estaba hipotecada, luego vino la devaluación y otras cosas, mencionó el médico.

¿Estaba hipotecada con el banco?

Con Bancomer, pero la vendió a Banorte, luego vino lo del Fobaproa y se debía una tercera parte y él se la compró a Banorte, pero sin hacer todos los trámites que mencioné, señaló.

¿En cuánto compró la casa el Ingeniero Huerta Barragán?

No sé, parece que en 200 mil pesos, dijo.

Pero nunca me notificaron, luego de que dice que le vendí en Mérida, no tiene moral, pero así se ha hecho de Los Campos de los soldados, de la Manzana 54, de una propiedad de la viuda de Elías Pérez, de la casa de una señora que vive enfrente, él quiere ser dueño de todas las esquinas y de todo Tierra Blanca, actúa de mala fe. El secretario llegó ahí y nunca mostró la orden del Juez, tienen que mandar la orden de desalojo, pero nada más llegaron, rompieron y entraron por la fuerza, manifestó Arcos Martínez.

Sólo quiero que se entere el pueblo cómo se hacen las cosas y porque el señor tiene dinero, no puedo decir a quién sí y a quién no, pero en lo que hicieron no trajeron la orden de desalojo firmada por el Juez, reiteró

¿Qué hay un amparo?

Sí, hay un amparo a nombre de mi esposa y de mis hijos, nos lo van a mandar por Fax, pero rompieron la chapa y pusieron una chapa nueva, de eso quiero que esté enterado el pueblo de Tierra Blanca, soy una persona que tiene 40 años de ejercer su profesión, tranquila, y que nada más por los caprichos del señor de querer ser dueño de las esquinas y todo, llegan ellos, no enseñaron nada ni dijeron aquí está la escritura de nosotros ni la orden del Juez, eso que hicieron se les va a revertir, respondió.

¿Procederá legalmente?

Claro, legalmente, eso lo lleva el Licenciado, la casa es de mi esposa, la mamá de mis hijos, finalizó Juan Alfonso Arcos Martínez.