DE FILOSOFIA Y COSAS PEORES

De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

Nada es sin causa. Para acabar con cualquier problema hay antes todo que saber su causa. Esto aplica a todo-medicina incluida. Yo he curado un sinnúmero de talones, rodillas, caderas, espaldas, hombros, brazos, manos, etcétera, que los médicos no podían curar por la muy sencilla y clara razón que todos estos órganos no tenían nada y dolían porque dos vértebras desplazadas estaban oprimiendo el nervio que pasa por las áreas afectadas: el talón duele porque allí acaba el nervio ciático que sale desde la parte lumbar de la columna; la rodilla duele por la misma causa, porque el nervio-inflamado porque dos vértebras lo están oprimiendo-allí se dobla. Veámoslo bajo la óptica geométrica: el nervio ciático es una línea que corre desde la espalda baja hasta el talón-y solamente se dobla en la rodilla, que POR ESTO duele. Estamos hablando de setenta kilómetros de nervios que tenemos en todo el cuerpo- y que salen desde la médula espinal que es, por así decirlo, la prolongación del cerebro-y salen a través de las vértebras-las 24 vértebras que componen la columna vertebral: siete cervicales, doce torácicas y cinco lumbares. Luego hay el sacro y el cóccix, que son nueve vértebras calcificadas, pegadas entre ellas, es decir sin el disco de cartílago que hay entre las 24 vértebras de la columna.

Las vértebras más difíciles de realinear son las últimas cervicales y las primeras torácicas-lo que yo hago con el paciente prono, boca abajo y cabeza por un lado; entre torsiones y presiones así he curado muchos hombros que dolían, muchos brazos que no se podían levantar. De hecho menciono esto porque así acabé en Tierra Blanca: Me había ido de vacaciones por la cordillera de Oaxaca y estaba regresando a Boca del Río; me paré a comer a la orilla de la carretera federal en T.B. y conocí un joven beisbolista de Paso Julián que padecía de lo antedicho; quedó tan satisfecho que me invitó a su casa donde empecé a curar una vez a la semana; allí conocí a Andrés Moran de la Victoria, empecé a tratarlo en Paso Julián, pero continué en su casa, los domingos para no molestar a su cuñado el autodenominado quiropráctico que lo dejó tirado y la única solución que se le prospectaba era una peligrosa cirugía, pues tenía tres hernias discales. Fue creo el caso más difícil de mi carrera, demoré casi tres meses, pero Andrés lleva nueve añitos estando muy bien-y en ningún momento arriesgó algo. Cada mañana abre la refaccionaria diésel Sammy, frente a Chedraui, y la semana pasada se tomó unos días para cortar su caña. Acudió conmigo y, por la primera vez en nueve años, le realineé una vértebra. Si tomamos diez personas desde la calle, nueve tienen algunas vértebras fuera lugar. En muchos casos no hay nada de patológico, es sólo cuestión de darle mantenimiento. Así se hace en Canadá donde hay un quiropráctico o más en cada barrio-y los paga el gobierno. Es interesante el hecho que Don Andrés nunca necesita de mantenimiento. A veces-como cada año, lo checo pero no se mueve nada. ¿Por qué? Pues porqué para meterle las hernias lo enderezaba y seguía enderezándolo aun cuando ya no era necesario. Así sigo aprendiendo, siempre buscando las causas de todo...

Ya había relatado del Peter, el mecánico de moto antes del MP en la Lerdo. Con él no demoró tres meses, demoró un segundo: no podía levantar el brazo derecho, el trauma lo deja meses con el brazo colgando, le quiere intervenir el hombro...Boca abajo con la cabeza hacia la derecha, es decir el hombro que duele, presión y torsión simultanea-crack, se acabó la vaina. Pormenorizo por...UNA RAZÓN, como siempre. Pormenorizo porque hace un par de años fui a ver el mejor quiropráctico de Veracruz, el Dr. François Gobin, y cuando le pregunté porque no hace esto, lo que yo hago, la única o por lo menos la mejor manera para realinear las últimas dos vértebras cervicales y las primeras dos torácicas, me contestó altivamente "ca n'est pas quiropraxie". Hay que acordarse de que cuando yo dejé la culta Europa en 1983, no tenía idea que fuera la quiropráctica. Y tampoco me pareció muy inteligente decir que algo no es quiropráctica porque en Francia no lo enseñan. Pero aparte esto, es una persona decente y un buen quiropráctico, mucho mejor de los franceses que se instalaron atrás del Anzuelo en Ruiz Cortinez, Axone, un desplumadero para ricos, o el Dr. Sañudo que más que todo sabe cobrar.