De filosofía y cosas peores

De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

Muy lamentable y paradójicamente, las dos profesiones que deberían ser las más éticas, la abogadil y la médica, se han vuelto las menos morales-bueno, en algunos casos... La falta de ética de los abogados no es nada de nuevo-y en un sentido es la cosa más paradojal aun simplemente porque las leyes en general y la abogacía en particular estriban, se basan precisamente sobre la ética. Pero la profesión médica tampoco bromea al respecto. Y no tanto los médicos, sino más que todo las grandes multinacionales farmacéuticas-y las químicas en general. Creo que el tema que más he tratado, más que cualquier otro, y más, mucho más aun de mi chamba, la quiropráctica, fue el tema del cáncer y el claro y comprobado hecho que las quimio y radio terapias, así como matan las células cancerígenas, matan también a las sanas. Todos hemos visto mujeres calva como consecuencia-y esto lo menciono porque estoy hablando de pruebas, es decir porque lo que más deseo, es que mis queridos lectores me entiendan a cabalidad-y más que todo entiendan que lo que estoy relatando es la mera verdad-la neta. Y obviamente, la calvicie es el menor de los problemas, el más grande siendo la destrucción de nuestras propias autodefensas que SON NUESTRA SALUD. Ya lo he dicho repetidamente porque la cosa es antes todo muy importante y también porque es algo que muchos médicos no entienden de manera suficientemente clara, particularmente en los casos cuando un médico se vuelve más que todo un vendedor de medicinas. O digamos de manera menos brutal y más filosófica, que los galenos conocen cada órgano, cada parte del hombre-pero no entienden con suficiente claridad que ES un hombre en su totalidad-la única entidad del universo que no es constituida por la suma de sus partes...

Por esto he escrito más acerca del cáncer que de cualquier otro tema-porque NO soy un oncólogo, y por ende no puedo practicar esta profesión-esta columna siendo mi único medio. Soy sí un doctor en quiropráctica que estudió dos ciento horas más de un médico para serlo-y sin embargo NO tengo la preparación de un médico en cuanto al aspecto químico y biológico del hombre-no sé usar ni el bisturí ni las medicinas-pero sé usar las manos, los dedos, las piernas-vaya, la física y la geometría para realinear los huesos en general y las vértebras de la columna en particular. Conclusión, no solamente no soy un oncólogo, no soy ni siquiera un médico en sentido biológico y químico-y aquí ESTAMOS hablando de estas dos doctrinas. Todo lo que digo acerca del cáncer lo digo merced a la filosofía que me abre los ojos tantito más acerca de nuestra realidad circunstante. Y como ya dije en unas treintas notas, el cáncer se cura alcalinizando nuestro cuerpo-a esto se reducen las treintas páginas que escribí al respecto. Subiendo el PH de la orina, o por lo menos de la saliva, a 8-y manteniéndolo así durante una semana, amables señoras y señores, PASA TODO-CÁNCER, DIABETES Y VIRTUALMENTE CUALQUIER ENFERMEDAD DEGENERATIVA. Y la razón es muy, pero muy clara: la causa del cáncer es falta de oxígeno en las células-que a su vez es debida a acidosis-de allí a la aplicación de una de las máximas del primer médico-filósofo el paso es breve: "Que tu comida sea tu medicina-y que tu medicina sea tu comida". Y esto lo digo y lo repito una y otra vez por dos razones muy válidas-porque os quiero-quiero vuestro bien-y porque este magnífico y fértil País tiene una de las costumbres alimenticias peores del mundo. Mucha grasa, muchos chicharrones, tocino, chorizo, etcétera-y mucha sal.

Todo lo antedicho, lo escupí ex abrupto, por algo que acabo de leer en las noticia. Al respecto tengo que acordaros que, aunque no sean tan graves como los embutidos, yo siempre desaconsejo las harinas blancas y aconsejo comer sólo granos integral-pan, arroz, pasta integrales. E incluyo, como no, las tortillas que son hecha con puro maíz integral. Pero miren que dicen las últimas noticias: "México usa 111 plaguicidas que en otros países ya están prohibidos para cultivar papa, maíz, limón..." Y antes de aconsejar las tortillas pregunté a más que un tortillero, si se usan estos plaguicidas, consiguiendo en cada caso una respuesta negativa. Y ahora no sé más que decir: me quedo perplejo y espero, sólo espero vivamente que lo que dicen las noticias no aplique aquí. En el entretiempo haré un poco de tarea y trataré de ser más claro al respecto en mi nota del martes, pues lo último que se pueda hacer en México es prohibir las tortillas-una prerrogativa de este País, pues sólo piensen que el lema tortilla en cualquier otro país empezando desde España, significa una tortilla de huevos.