Se dice que 

Gabriel García Esquivel.

¿Y Renato?

Crecen feminicidios en Veracruz.

En medio de la desbandad priista, mejor dicho de quienes fueron más oportunistas que miembros de un partido político que les brindó de todo, hasta ahora el presidente del comité estatal del PRI, Renato Alarcón, sigue sumido en el silencio, postrado en el sillón de su oficina, esperando el relevo, así como le tocó llegar con la salida de Amadeo Flores Espinosa tras la derrota del PRI en una elección de gobernador, quien hoy a la distancia, sólo observa cómo se diluye el partido que terminó por pagar los platos rotos tras la creación de una nueva generación de jóvenes políticos que en los últimos 12 años tergiversaron los principios de su partido, buscando solo el dinero y el poder desmedido, sin importar el precio y las consecuencias ante una sociedad que hoy no sólo los aborrece, sino que los han tomado como ejemplo de los más abominable que puede resultar un político sin oficio, además de insensible.

Erick Lagos, Arturo Bermúdez, Adolfo Mota, Edgar Espinoso, Jorge Carvallo, por citar algunos nombres, se hicieron intocables, delataron todos los movimientos de su ex jefe político, por lo que hoy viven en el olvido, quizás para ellos no quede la frase del hoy gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, "Ni perdón, Ni olvido". Porque al parecer ellos quedaron en el recuerdo, intocables, impunes y cómplices de lo que se hizo, además de no recibir castigo alguno, porque también salieron salpicados, pero sobre todo millonarios y fuero.

Todos estos priistas ya operan para el gobierno del estado, a pesar de que varios de ellos generaron las más feroces y humillantes campañas en contra del actual gobernador y toda su familia. Nunca hubo tregua para los Yunes azules, pero también, varios de esos priistas generaron amarres con tiempo. Para que, a la mitad del gobierno de Javier Duarte, se amarraran y así seguirán por un buen tiempo. Sobre todo, cuando acabe el fuero.

Los feminicidios son un problema muy grave en la entidad veracruzana, los medios de comunicación regionales y las redes sociales detallan, prácticamente a diario la problemática que se vive. Sin que hasta ahora se sepa de alguna estrategia para entender y atender la situación que viven las mujeres.

En la impunidad seguirán todos los casos reportados, además de las desapariciones forzadas. Las estadísticas de la Unidad de Género de la Universidad Veracruzana señalan que al menos 100 mujeres son asesinadas cada año, hasta antes del año 2016. Pero las asociaciones civiles indican que podría tratarse del doble de casos, además de los no reportados por temor a la represión de los grupos que se manejan al margen de la ley. La agresión en contra de las mujeres es una muy mala señal de la condición que vive la sociedad, muchos de los casos reportados, el agresor resultó ser un familiar o vecino de la comunidad, además de los citados casos en donde la agresión provino de la propia pareja. Veracruz a principio de este año apuntaba un feminicidio cada dos días, pero las cifras van en aumento. La activación de la alerta de género es un tema pendiente del gobierno con la sociedad, en especial con las mujeres.