DE FILOSOFIA Y COSAS PEORES

Michael Torresini

Ayer participé en el programa del Lic. Gallegos que, por sus consejos, se reveló un muy buen sicólogo. Fui, después mucho tiempo, a continuar lo que planteé unos días antes y que, por su vastedad, requiere más espacio de lo que tenía a mi disposición, razón por la cual hablé más de lo que habría debido. Por este medio ofrezco una disculpa y al mismo tiempo, consolido lo dicho en la radio. Yo uso muchas analogías para hacerme entender, como que dos vertebras fuera de lugar son como una pinza, y la única solución es abrir la pinza. Es que hay una incongruencia inconciliable y la verdad bastante absurda entre la dificultad de hacerme entender y la facilidad de curar-media hora para la primera tarea y dos minutos para la segunda. Ya ven, como con los números las cosas aparentan más claras. Normalmente uso la versión más sintética y rápida para explicar lo necesario. Después haber rogado de olvidar todo lo que "saben", aclaro que todo lo que sentimos, lo sentimos por los nervios, y que todos los nervios salen desde la médula espinal que está en la columna-y salen atreves de las vértebras que, si no están en su lugar, tocan, pellizca u oprimen los nervios y donde vaya el nervio causa todo el cuadro sintomatológico observado-y para finalizar, agrego que todo el cuerpo es lleno de nervios, que tenemos como setenta kilómetros de nervios en el cuerpo. Así voy a continuar con los números desde arriba para abajo:

Todo el mundo sabe que hay millones y millones de células en un cuerpo humano, debido a su ínfimo tamaño, pero hasta ahora según a quién preguntas, podrías obtener una respuesta de entre 5.000 millones y 200 billones - unas cifras muy variables. Por esta razón unos biólogos europeos han estado trabajando intentando afinar mejor esos cálculos; el resultado de su trabajo indica que el cuerpo humano tiene unos 37 billones de células distintas. Pero casi más inquietante que esto es que el número de microbios que pueden encontrarse en cada uno de nosotros: casi el triple, unos 100 billones. Esta es una de las base para legar a la conclusión que la salud no es la ausencia del mal, sino el balance positivo del bien sobre el mal. De allí desprende la conclusión inmediata y directa, que hay que fortalecer nuestras defensas con una alimentación sana-fruta y verdura y si se necesitan más proteínas de las que el frijol y otros guisantes proveen, pechuga de pollo p filete de pescado-siempre asado o al vapor. Esto por arriba de una vida sin demasiado estrés, vaya, tranquila.

Otra manera más...pintoresca para describir cuantas células tenemos es pensar que si juntáramos todas las células del cuerpo, pese a su dimensión microscópica, haríamos una línea de mil kilómetros. El conjunto de vasos sanguíneos formaría una línea un poco más corta, y la de los nervios más corta aún-y sin embargo muy larga-setenta kilómetros. Piensen que un hombre de media estatura tiene tantos nervios en su cuerpo, y le resultará más fácil entender que cualquier parte del cuerpo queda afectada por dos vértebras que tocan un nervio. El concepto cubre absolutamente todo el cuerpo-todo menos que la cabeza, ya que hay que decir que aparte los nervios raquídeos (raquis=columna vertebral), hay también doce pares de nervios celebrares, de los cuales nunca hablo porque no tienen nada a que ver con lo que yo hago, pues no pasan a través de ningunas vértebras y están todos adentro del cráneo, perfectamente protegidos por él.